Chateau de Jumilhac
Chateau de Jumilhac
6 A los miembros les gusta este lugar
A proposito Chateau de Jumilhac
Añadir a favoritosCastillo de Jumilhac: Los Tejados Más Románticos de Francia Situado en el extremo norte de la región del Périgord Verde, el Castillo de Jumilhac es una joya arquitectónica que sorprende por su encantadora silueta. Construido entre los siglos XII y XVII, es famoso por sus tejados renacentistas, únicos en el mundo: un bosque de torretas, tejados de pimentero y crestas adornadas con intrincados símbolos alquímicos. Este castillo, que fue una de las primeras fortalezas de la región antes de ser transformado en residencia de recreo, ha pertenecido a la familia Jumilhac durante más de 400 años, lo que le confiere un ambiente de hogar familiar particularmente bien conservado en el corazón de la Dordoña. El interior del castillo revela salones amueblados, refinada carpintería y cocinas impresionantes, pero es su conexión con la alquimia lo que más fascina a los visitantes. Cada remate de plomo y estaño de los tejados narra la historia de una etapa de la «Gran Obra», convirtiendo el castillo en un libro al aire libre en piedra. La finca se complementa con jardines de estilo francés inspirados en los diseños de André Le Nôtre, que ofrecen una perspectiva perfecta sobre las imponentes fachadas y torres de esquina, haciendo de este sitio una parada imprescindible para los turistas en la región del Périgord.
Consejo para una visita aún más excepcional.
Para una experiencia inolvidable, recomiendo encarecidamente las visitas guiadas a la luz de las velas que se ofrecen durante el verano. Bajo las llamas parpadeantes, las decoraciones alquímicas y las leyendas del castillo (como la de la "Hilandera de Jumilhac", una castellana encarcelada durante 20 años) adquieren una dimensión casi sobrenatural. Durante el día, tómese su tiempo para pasear por los jardines en terrazas: ofrecen los mejores miradores para fotografiar los famosos tejados negros y dorados contra el cielo de Dordoña. Consejo del experto: Asegúrese de pedir explicaciones sobre el simbolismo de los tejados; sin la ayuda de los guías, se perderá la riqueza esotérica del lugar. Después de su visita, aproveche la ubicación del castillo en la Ruta de Ricardo Corazón de León para explorar el encantador pueblo de Jumilhac-le-Grand. Por último, si eres un amante de la naturaleza, debes saber que el castillo domina la Isla, donde podrás practicar el bateo de oro (prospección de oro) durante talleres supervisados, una actividad histórica del valle que hará las delicias de niños y mayores.
